Diálogos I – Fisionomía y uso correcto

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Todos sabemos identificar un diálogo en una novela o un relato, y sabemos que representan a los personajes hablando con sus propias palabras. Son indiscutiblemente algo que da dinamismo y cercanía a nuestros escritos, más cuanto más largos sean estos, pero, ¿cómo conseguir un buen diálogo?

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es su fisionomía. Es esencial que los diálogos que vamos a escribir estén perfectamente delimitados y quede claro qué personaje es quien pronuncia las palabras. De lo contrario, si no fijamos un límite en el diálogo o no esclarecemos qué personaje está pronunciando las palabras, corremos el riesgo de que el lector se pierda en la lectura, o peor aún, se aburra de ella por no comprenderlo bien. El modo correcto de utilizar un diálogo es el siguiente:

  • Un guión que marque el comienzo del diálogo de un único personaje
  • Las palabras que pronuncia dicho personaje
  • (opcional) Otro guión que marque la finalización del diálogo del personaje, siempre seguido por una corta anotación del narrador, en la que generalmente se aclara quién es el personaje que ha hablado, o alguna pequeña acción que éste haga mientras habla o justo después de hacerlo. Tras esta aclaración, se puede colocar un nuevo guión y dejar que el personaje siga hablando.

—¡Quiero ir a la playa!—exclamó Juan.

—Esta tarde va a llover —dijo Miriam. Su mirada se perdía en el horizonte— No iremos a la playa y punto.

—Jolín…


Una vez que tenemos claro el modo en que se escribe un diálogo, nos enfrentamos a un problema mayor. ¿Cuándo se debe utilizar un diálogo y cuándo se debe prescindir de él?

Los diálogos dinamizan la lectura y relajan la vista del lector tras una larga sucesión de párrafos descriptivos o reflexivos, y permiten que el lector sienta que la acción está transcurriendo en el momento en que lo lee, sintiéndose parte de la historia, como si estuviese allí junto a los personajes, oyéndolos hablar. Por tanto, podemos concluir que los diálogos son necesarios para que la lectura sea amena y cercana, pero desde luego, esa no es su única función;

Los diálogos pueden ser utilizados para que los personajes muestren su personalidad, la voz que tienen, su forma de expresarse. Pero también sirven para transmitir información que de otro modo quedaría demasiado forzado desvelar. Pongamos ejemplos:


  • Ella se arrodilló en el suelo, sintiendo la hierba bajo sus rodillas desnudas. Una lágrima resbaló por su mejilla en silencio mientras trataba de contener el sollozo. Él se inclinó junto a ella y observó su rostro con detenimiento.

–Volveré antes de que te des cuenta, ya lo verás—aseguró mientras le acariciaba el pelo—Y entonces te haré mi esposa. Ni el mismo Dios podrá separarnos.

Ella alzó la mirada hacia él y sintió la esperanza muy dentro de ella ante las palabras de su amado. Nada podría separarlos jamás.


Aquí podemos observar que, tras las palabras de él, la mujer se siente mucho más segura, incluso esperanzada, después de sentir que se le rompía el corazón ante la partida de su amado. El diálogo de él nos muestra su seguridad y cariño, y lo sentimos de primera mano al ser él mismo quien habla.


  • Ella se arrodilló en el suelo, sintiendo la hierba bajo sus rodillas desnudas. Una lágrima resbaló por su mejilla en silencio mientras trataba de contener el sollozo. Él se inclinó junto a ella y observó su rostro con detenimiento. Mientras acariciaba su pelo, le dijo que volvería antes de que se diese cuenta, y que entonces la haría su esposa para siempre. Ella alzó la mirada hacia él y sintió la esperanza muy dentro de ella ante las palabras de su amado. Nada podría separarlos jamás.


Aquí, sin embargo, no podemos percibir las palabras del hombre y nos limitamos a observar desde fuera la conversación que han tenido, siendo un tercero (el narrador) quien nos cuenta lo que ha dicho. No sentimos la misma fuerza que en el ejemplo anterior, e incluso se podría decir que no sentimos nada del amor de él hacia ella al leerlo.


El próximo día seguiremos hablando sobre los diálogos y la forma correcta de utilizarlos para no caer en errores que puedan hacer perder valor a nuestros escritos. Si te ha gustado este consejo no dudes en comentar, compartir, y seguir mi blog para enterarte de futuros consejos.

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Acerca de Hellen Cauldron

Escritora y diseñadora gráfica, me encantan las novelas de fantasía, la música y la pintura
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2 respuestas a Diálogos I – Fisionomía y uso correcto

  1. Muchas gracias por tus aportaciones! Siempre son bienvenidas!

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