Escritura visceral vs escritura razonada

En el consejo de hoy hablaré sobre estos dos tipos de escritura y sus principales diferencias pero, en primer lugar, vamos a definir cada una de ellas:

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  • Escritura visceral; tiene que ver con el estado de ánimo con el que se escribe, con las sensaciones que queremos plasmar. Es una escritura rápida, que sale del interior de nuestras emociones. En general es un tipo de escritura propio de autores noveles.
  • Escritura razonada; es una escritura madurada, reflexionada y estudiada a fondo, que no cae en errores sintácticos y busca la mejor forma de expresarse para conseguir una lectura comprensible y clara. Esta escritura lleva más tiempo y es cavilada al detalle. Es más propio de autores experimentados.

Como vemos, ambas escrituras tienen sus peculiaridades, y en cierto modo parecen polos opuestos. Con la primera, escribimos desde el corazón, con la segunda desde la cabeza. ¿Y qué es mejor?

A simple vista parece que la mejor opción será la escritura razonada, pues al estar “masticada” nos aseguramos de que el lector se sienta cómodo con la lectura que le estamos ofreciendo. Ponemos las descripciones y detalles imprescindibles, sabemos callarnos con eficacia aquellas cosas de las que el lector no debe enterarse aún para que cuando lo descubra la sorpresa sea máxima, controlamos hasta cierto punto el nivel de expectativas que el lector debe tener sobre nuestro escrito… En otras palabras, lo tenemos todo encauzado y esquematizado. ¿Problema? Podemos caer en la monotonía y aburrir al lector ante unas situaciones que están completamente controladas. ¿Qué emoción hay en eso?

Sin embargo, en la escritura visceral nos encontramos con que las frases son rápidas, como si acabasen de salir de nuestro interior a presión, queremos plasmarlo todo, que el lector sienta exactamente lo que sentimos nosotros en el momento en que lo escribimos, lo que siente el personaje al enfrentarse a una determinada situación, y muchas veces el resultado es caótico. Tendemos a caer en errores comunes como las descripciones extenuantes e innecesarias, diálogos de los que podríamos haber prescindido, incluso capítulos enteros que no son más que paja pero que nosotros, en ese momento, creímos oportuno plasmar simplemente porque así lo sentíamos.

Lo mejor, desde mi punto de vista, es tratar de hacer una mezcla de ambas. ¿Por qué limitarnos a un modo de escritura y tener que elegir entre escribir desde el corazón, o tener un impecable control sobre cada detalle en nuestro escrito? Claro, que conseguirlo llevará mucha práctica, y podemos utilizar algunos trucos.

  1. Escribir cuando lo necesitamos, cuando sentimos que nuestras emociones están a punto de salir a raudales por los poros de nuestro cuerpo y pensamos; “así es como se comportaría mi personaje en esta situación”. Bien, no lo pensemos más, escribamos mientras tengamos esa sensación en el cuerpo (además, es muy terapéutico). Pero, ¡ojo! Dejemos el escrito reposar unas horas, o días, hasta que nuestro estado anímico esté equilibrado de nuevo. Es en este momento cuando podemos sentarnos a leer lo escrito con perspectiva (cuidado con la perspectiva, el objetivo es juzgar el escrito, no a nosotros mismos en el momento de escribirlo), y podremos arreglar los errores que hayamos cometido, recolocar frases mal estructuradas, eliminar los elementos que sobran…
  2. Estructurar nuestro escrito en partes antes de escribirlo, definir las partes brevemente e identificar los acontecimientos que desatarán las emociones en él (cuando nuestro personaje se ve obligado a matar a alguien, cuando es abandonado por su único amor, cuando tiene la incontrolable necesidad de abandonar toda su vida para lanzarse a la aventura) Cuando lo tengamos definido, comenzamos a escribir. Al llegar a estos puntos de “interés” nos detendremos, y esperaremos el momento oportuno para escribir, o dedicaremos un rato al menos para ponernos en situación (escuchando música que nos inspire esa sensación, viendo una película…) antes de escribir, para que el texto no sea homogéneo y podamos transferir sensaciones intensas con nuestras palabras.

Si te ha gustado, pon en práctica este consejo y descubre de qué tipo de escritura abusas más. Si te gustaría que tratase un tema de tu interés, deja un mensaje y te atenderé encantada. ¡Suerte en la escritura!

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Acerca de Hellen Cauldron

Escritora y diseñadora gráfica, me encantan las novelas de fantasía, la música y la pintura
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